Bueno bueno...a lo tonto llevo ya medio año en Granada. 6 meses en los que he descubierto que por mucho tiempo que lleve aquí, nunca es suficiente para disfrutar al máximo de una ciudad como ésta, que, después de Córdoba claro está, considero una de las mejores ciudades para vivir del mundo.
Comencé el curso un poco dubitativo, al principio me sentía un poco solo como es normal, no fue hasta que no volvió mi amigo y mi gran apoyo aquí, Miguel, de su viaje a Italia, cuando fui olvidando esa pequeña soledad. Noté bastante su vuelta a Granada, y esta semana en la que se ha marchado durante una semana a Santander con una beca...he vuelto a sentir esa soledad, aunque ya un poco menos porque por lo menos tengo a compañeros de clase a los que puedo recurrir en un momento dado, pero no es lo mismo que tener aquí a una persona que es como tu hermano.
Poco a poco fui conociendo a gente, fui conociendo la noche granadina, las clases progresaban y pretendía no perder el hilo de las clases, las cosas marchaban. En mis ratos libres aprovechaba para hacer un poco de turismo, y es que cuando llegó octubre - noviembre fue cuando de verdad empecé a disfrutar de mi estancia aquí.
Pasaban los días y cada vez iba conociendo a más compañeros de clase, ya sea en los diversos días de botellón, en alguna merienda común que pudimos hacer, y en demás reuniones y quedadas ya sea para hacer algún trabajo o para simplemente estudiar un poco.
Comenzó el nuevo año con la mentalidad centrada en estudiar, ya sabeis, enero es el mes fatídico para los estudiantes, empiezan a aflorar los nervios y los apuntes empiezan a apoderarse de tí a medida que se acerca la fecha de exámenes. Aunque bueno, no todo iba a ser estudiar, también se aprovechaban las tardes para tomar algo con algún compañero después de estudiar, y bueno, también había días en los que se perdía un poco el tiempo, en lugar de hacer otras cosas más productivas. Pero bueno, los exámenes al fin y al cabo salieron mejor de lo previsto. Tengo que recuperar latín a final de marzo pero bueno, ya he empezado a ponerme las pilas y espero aprobarla sin problema. Hay tiempo de sobra.
Estamos a marzo, se acerca la primavera, se acerca el mejor periodo del curso escolar. La fiesta de la primavera, multitud de días libres en abril para hacer todo lo que te de la gana y que no has podido hacer en otra ocasión del año. Personalmente considero a abril como el mejor mes de todo el año, vale que en octubre y noviembre también tienes mucho tiempo libre, pero no conoces ni de coña a la gente a la puedes llegar a conocer ahora, es decir, más gente = más diversidad de planes donde elegir.
Quedan tres meses de curso, contando con que la mitad de ese periodo se pasa estudiando...digamos que queda mes y pico para terminar de "quemar" al máximo esta estancia aquí, y es que presumiblemente el año que viene, como ya comenté en otra ocasión, vuelva a mi Córdoba sultana. Aún no es seguro que esto se dé, ya que si consigo ahorrar suficiente en verano y no tengo problemas para que me vuelvan a dar beca meditaré acerca de quedarme aquí. Pero bueno, eso es una decisión que no se toma a la ligera y que necesita de varias conversaciones con familiares y amigos para tomarla. De todas formas les digo a mis actuales compañeros de clase que no se hagan muchas ilusiones, jeje. Prometo montar una buena fiesta de despedida.
La primavera trompetera...temporada perfecta para no pensar en nada más que en tí, en disfrutar al máximo y ser feliz. Dejemos a un lado las chiquilladas y las pérdidas de tiempo. Hay que centrarse en uno mismo y en permanecer cerca de la gente que te quiere de verdad, y sobre todo conservarla...y desechar lo que te perjudica a tí mismo y a tu salud.
PAZ Y AMOR!!
jueves, 11 de marzo de 2010
martes, 2 de marzo de 2010
"Es un cabrón, pero lo quiero"
Anonadados del mundo...¡Uníos!, unámosnos todos, todos aquellos que no sabemos entender frases como la que comandan esta entrada. Sí señor, siempre he presumido y he llevado por bandera que no hay nada imposible en esta vida, pero he descubierto que hay algo inquietante...algo que sí es realmente imposible: entender a las mujeres.
No importa cuanto creamos saber, no importa cuanto hayamos podido escuchar o ser embaucados, no hay nada que hacer. Las mujeres, esas armas de destrucción masiva. Gracias, bueno, mejor dicho por culpa de ellas se han perdido grandes imperios, grandes batallas. Por ellas se ha decidido la historia y por ellas es porque nuestra especie sigue viva. Qué remedio...
Ser humano, animal inteligente donde los haya, un animal que no se haría daño a sí mismo...(sí, podeis reiros). ¿Podríamos meter a la mujer en este saco? lo pregunto por frases como las de arriba: es un cabrón pero lo amo, me pega, me maltrata, me echa ácido en los brazos, PERO LO QUIERO. Dios, no había escuchado semejante estupidez en mi vida. Lo peor de todo es que algún día alguna mujer tomará el mando del gobierno, que Dios nos pille confesados.
Y ahora, después de hacerme crucificado y acribillado todas las mujeres que estén leyendo esta entrada, dejadlo por un momento y leed atentamente: si por algo escribo esta breve entrada es para ayudaros, para que entreis en razón. ¿Quereis seguir siendo un saco de huesos con carne durante toda vuestra vida? ¿Quereis carecer de personalidad y acabar con el primer cromañón que se ponga por delante? ¿De verdad que quereis seguir pronunciando esa temible frase?
Recapacitad por un momento, el ser humano es un ser maravilloso por naturaleza, capaz de tomar decisiones como las de automutilarse. ¿Ahora no parece tan maravilloso no? no lo parece, pero lo somos, lo somos porque nosotros y sólo nosotros decidimos qué camino escoger, y si algún dia nos quejamos de sufrir tanto es sin duda porque lo hemos elegido así, pero toda decisión tiene su posible rectificación. Dicen que rectificar es de sabios.
Ahora viene la pregunta...¿somos capaces de decidir lo que es mejor para nosotros o esperamos a ahogarnos en nuestras propias lágrimas?
Tú mueves las fichas de tu destino. Que comience la partida.
No importa cuanto creamos saber, no importa cuanto hayamos podido escuchar o ser embaucados, no hay nada que hacer. Las mujeres, esas armas de destrucción masiva. Gracias, bueno, mejor dicho por culpa de ellas se han perdido grandes imperios, grandes batallas. Por ellas se ha decidido la historia y por ellas es porque nuestra especie sigue viva. Qué remedio...
Ser humano, animal inteligente donde los haya, un animal que no se haría daño a sí mismo...(sí, podeis reiros). ¿Podríamos meter a la mujer en este saco? lo pregunto por frases como las de arriba: es un cabrón pero lo amo, me pega, me maltrata, me echa ácido en los brazos, PERO LO QUIERO. Dios, no había escuchado semejante estupidez en mi vida. Lo peor de todo es que algún día alguna mujer tomará el mando del gobierno, que Dios nos pille confesados.
Y ahora, después de hacerme crucificado y acribillado todas las mujeres que estén leyendo esta entrada, dejadlo por un momento y leed atentamente: si por algo escribo esta breve entrada es para ayudaros, para que entreis en razón. ¿Quereis seguir siendo un saco de huesos con carne durante toda vuestra vida? ¿Quereis carecer de personalidad y acabar con el primer cromañón que se ponga por delante? ¿De verdad que quereis seguir pronunciando esa temible frase?
Recapacitad por un momento, el ser humano es un ser maravilloso por naturaleza, capaz de tomar decisiones como las de automutilarse. ¿Ahora no parece tan maravilloso no? no lo parece, pero lo somos, lo somos porque nosotros y sólo nosotros decidimos qué camino escoger, y si algún dia nos quejamos de sufrir tanto es sin duda porque lo hemos elegido así, pero toda decisión tiene su posible rectificación. Dicen que rectificar es de sabios.
Ahora viene la pregunta...¿somos capaces de decidir lo que es mejor para nosotros o esperamos a ahogarnos en nuestras propias lágrimas?
Tú mueves las fichas de tu destino. Que comience la partida.
sábado, 20 de febrero de 2010
Todo el mundo tiene derecho a ser feliz
Toda la gente que sigue este blog se estará preguntando por qué de un día para otro, después de una escritura continuada donde ni el periodo de exámenes hacía que se frenara tanto la publicación de entradas...poco a poco he ido dejando de escribir. ¿Inspiración? ¿estado de ánimo? creo que necesitaba volver un poco a la soledad que me ofrece la habitación de mi piso, donde a través del humo de un cigarro puedo imaginar mil y una situaciones, donde el botellín de cerveza medio vacía con una colilla dentro es mi única compañía, donde se agradece el escuchar las gotas de lluvia salpicando en el adosado de debajo de la ventana, y donde sólo escuchas el viento golpear la persiana, o como no, al pesado de tu compañero con una de sus tantas reuniones con sus amigos hasta altas horas de la madrugada. La verdad es que todo esto sólo puedo encontrarlo aquí, en Granada, la ciudad donde todo es posible.
Sí, TODO. Aquí es posible descubrirse a uno mismo, descubrir que los hombres también lloran, y que dentro de un chico al que le gusta ir con la ventanilla de su coche bajada, escuchando alguna letra donde puede sentirse identificado, pero como no, con el volumen de la música lo suficientemente alto como para no escucharte ni a tí mismo, también se encuentra un chico al que le gusta llegar a su habitación y escribir. Un chaval que piensa en la escritura como una forma de desconectar de lo que le rodea y poder expresar cosas que quizás de otra manera no podría. Hoy es sábado y lo confieso, son las 3 de la mañana, hay ciertas personas que con el concepto que tienen de mi piensan ¿qué hace este loco aquí? ¿cómo es posible que con toda la chulería que atesora pierda el tiempo escribiendo tres o cuatro párrafos mal contados en lugar de quemar la noche? Hay veces en los que estos momentos son necesarios, ahora sé que estoy loco, pero más cuerdo que nunca.
A veces uno piensa cuál es el camino correcto hacia la felicidad, pero sinceramente ¿existe ese momento en el que somos felices al 100 %? ilusos de nosotros si pensamos eso. Puede que sí, hay momentos en los que decimos cosas tales como: ahora sí soy feliz. Pero la felicidad, como todos los placeres de la vida, es efímera. La felicidad lleva al miedo por un camino que podría recordar al de una autovía cualquiera, sentirse felices también quiere decir que dentro de esa supuesta felicidad existe asociada a ella un miedo, un miedo a perder esa felicidad, un miedo que es algo así como la caña y la tapa en cualquier bar de Granada: con tu consumición favorita también viene tu tapa, pero ojalá fuera tan sencillo como eso. Toda sensación de felicidad va acompañada de un miedo interiorizado a que pase cualquier cosa que lo estropee todo, y ya no sólo es el miedo, es la duda, y ya no sé que es peor, porque dudar de lo que te hace feliz es lo más normal del mundo. Tanto tiempo sin tenerla, que cuando te llega...no puedes evitar dudar si esa felicidad es 100 % real. Piensas algo así como: aquí hay gato encerrado, esto no puede ser así de real y de bonito, algo falla seguro.
Precisamente ese pensamiento es el que estropea el mundo que puedes llegar a crearte.
¿Existe la felicidad duradera? espero que sí, y todo el mundo tiene derecho a ella, incluso la persona más despreciable de La Tierra tiene derecho a su ración.
Otra de las trabas que siempre pone la felicidad es el deseo natural del ser humano por querer conseguir siempre más y más y más...la avaricia rompe el saco, el ansia de saber no siempre es productiva. Apuesto que la persona que lo tiene todo, un coche de lujo, una casa de ensueño, dinero en abundancia, el amor con el que siempre ha soñado...no se ha dado todavía por satisfecho, siempre querrá mas, y se sentirá infeliz por no conseguirlo. Volvemos entonces a lo efímero, lo que no dura.
Es por esa limitación por la que debemos disfrutar lo que se nos ofrece, saborearlo y no estar pensando siempre en lo que pueda pasar. Sabemos que siempre hay miedo, temor a perder, pero si vivimos permitiendo que la duda se apodere constantemente de nosotros nos sentiremos vacíos por dentro. Hay que dejar que el agua del río siga su cauce. Al igual que cuando se construyen casas en los cauces de ríos secos y en algún momento la madre naturaleza hace que la lluvia los llene de agua, produciéndose así catástrofes lamentables, si nos empeñamos en poner diques limitando el cauce de nuestro río, en algún momento todo eso se desbordará, y nos sentiremos aún peor de lo que podíamos temer en un principio. A veces interrumpimos algo de raíz por temor a lo que pueda pasar, pero, ¿qué puede pasar? ¿va a pasar algo sólo porque nuestro miedo nos lo diga? ¿vamos a permitir que el torrente del río acabe con nosotros? dejemos que el agua fluya, que el río llegue a la mar.
Como decía Jorge Manrique en las Coplas a la muerte de su padre, nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar. Cuanta razón tiene, así que imaginaros lo que pasaría con nuestras vidas si intentamos modificar la trayectoría del río. Sería comparable a cualquier catástrofe natural. Pero en este caso no hablamos de ningún desbordamiento ribereño, estamos hablando de nuestros sentimientos, de nuestro querer y ser queridos, de nuestra vida, de la que sólo nosotros somos dueños, y nosotros y sólo nosotros somos los encargados de que podamos tener una buena desembocadura.
Todo el mundo tiene derecho a ser feliz, no se le pueden poner diques al mar.
Sí, TODO. Aquí es posible descubrirse a uno mismo, descubrir que los hombres también lloran, y que dentro de un chico al que le gusta ir con la ventanilla de su coche bajada, escuchando alguna letra donde puede sentirse identificado, pero como no, con el volumen de la música lo suficientemente alto como para no escucharte ni a tí mismo, también se encuentra un chico al que le gusta llegar a su habitación y escribir. Un chaval que piensa en la escritura como una forma de desconectar de lo que le rodea y poder expresar cosas que quizás de otra manera no podría. Hoy es sábado y lo confieso, son las 3 de la mañana, hay ciertas personas que con el concepto que tienen de mi piensan ¿qué hace este loco aquí? ¿cómo es posible que con toda la chulería que atesora pierda el tiempo escribiendo tres o cuatro párrafos mal contados en lugar de quemar la noche? Hay veces en los que estos momentos son necesarios, ahora sé que estoy loco, pero más cuerdo que nunca.
A veces uno piensa cuál es el camino correcto hacia la felicidad, pero sinceramente ¿existe ese momento en el que somos felices al 100 %? ilusos de nosotros si pensamos eso. Puede que sí, hay momentos en los que decimos cosas tales como: ahora sí soy feliz. Pero la felicidad, como todos los placeres de la vida, es efímera. La felicidad lleva al miedo por un camino que podría recordar al de una autovía cualquiera, sentirse felices también quiere decir que dentro de esa supuesta felicidad existe asociada a ella un miedo, un miedo a perder esa felicidad, un miedo que es algo así como la caña y la tapa en cualquier bar de Granada: con tu consumición favorita también viene tu tapa, pero ojalá fuera tan sencillo como eso. Toda sensación de felicidad va acompañada de un miedo interiorizado a que pase cualquier cosa que lo estropee todo, y ya no sólo es el miedo, es la duda, y ya no sé que es peor, porque dudar de lo que te hace feliz es lo más normal del mundo. Tanto tiempo sin tenerla, que cuando te llega...no puedes evitar dudar si esa felicidad es 100 % real. Piensas algo así como: aquí hay gato encerrado, esto no puede ser así de real y de bonito, algo falla seguro.
Precisamente ese pensamiento es el que estropea el mundo que puedes llegar a crearte.
¿Existe la felicidad duradera? espero que sí, y todo el mundo tiene derecho a ella, incluso la persona más despreciable de La Tierra tiene derecho a su ración.
Otra de las trabas que siempre pone la felicidad es el deseo natural del ser humano por querer conseguir siempre más y más y más...la avaricia rompe el saco, el ansia de saber no siempre es productiva. Apuesto que la persona que lo tiene todo, un coche de lujo, una casa de ensueño, dinero en abundancia, el amor con el que siempre ha soñado...no se ha dado todavía por satisfecho, siempre querrá mas, y se sentirá infeliz por no conseguirlo. Volvemos entonces a lo efímero, lo que no dura.
Es por esa limitación por la que debemos disfrutar lo que se nos ofrece, saborearlo y no estar pensando siempre en lo que pueda pasar. Sabemos que siempre hay miedo, temor a perder, pero si vivimos permitiendo que la duda se apodere constantemente de nosotros nos sentiremos vacíos por dentro. Hay que dejar que el agua del río siga su cauce. Al igual que cuando se construyen casas en los cauces de ríos secos y en algún momento la madre naturaleza hace que la lluvia los llene de agua, produciéndose así catástrofes lamentables, si nos empeñamos en poner diques limitando el cauce de nuestro río, en algún momento todo eso se desbordará, y nos sentiremos aún peor de lo que podíamos temer en un principio. A veces interrumpimos algo de raíz por temor a lo que pueda pasar, pero, ¿qué puede pasar? ¿va a pasar algo sólo porque nuestro miedo nos lo diga? ¿vamos a permitir que el torrente del río acabe con nosotros? dejemos que el agua fluya, que el río llegue a la mar.
Como decía Jorge Manrique en las Coplas a la muerte de su padre, nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar. Cuanta razón tiene, así que imaginaros lo que pasaría con nuestras vidas si intentamos modificar la trayectoría del río. Sería comparable a cualquier catástrofe natural. Pero en este caso no hablamos de ningún desbordamiento ribereño, estamos hablando de nuestros sentimientos, de nuestro querer y ser queridos, de nuestra vida, de la que sólo nosotros somos dueños, y nosotros y sólo nosotros somos los encargados de que podamos tener una buena desembocadura.
Todo el mundo tiene derecho a ser feliz, no se le pueden poner diques al mar.
viernes, 22 de enero de 2010
Tribus urbanas
Según la wikipedia, una tribu es un conjunto de personas que proceden generalmente de una familia o de la asociación de varias familias, que habitan un poblado o aldea en un territorio geográfico definido, que están dirigidas por las personas mayores (jefes o patriarcas). Los humanos que componen una tribu suelen ser de la misma raza, creencias y costumbres.
Hasta ahí bien, ahora pasamos a hablar de las tribus URBANAS. Definámoslo...conjunto de personas que proceden de varias familias, vale. Que habitan un poblado o aldea..llamémoslo barrio o distrito, y que están dirigidas por una serie de "cabecillas" de grupo. También suelen tener las mismas creencias y costumbres, cómo no.
Mi definición personal es que son un grupo de gente que presume de que tienen mucha personalidad y el resto de la sociedad NO. Gente independiente y alternativa que sigue sus propias reglas, se consideran gente antisistema y anticapitalista. Vaya retahila de paradojas.
En primer lugar, son gente que se autoencasillan en grupos diversos, algunos ejemplos son los emos (góticos de papá), los propios góticos (véase hijas de Zapatero), etc. Eso mismo es lo que demuestra NULA personalidad, nulísima. Gente que necesita esta dentro de algún grupo determinado y seguir sus normas y pensamientos no está demostrando precisamente mucha autodeterminacion.
En segundo lugar, presumen de ser independientes y alternativos, ¡tócate los cojones! La mayoría de los componentes de estas tribus son hijos de papá, que no han dado un palo al agua en su vida y que lo tienen todo pagado. Sí, muy bien, viven fuera de casa, alternativos, qué mérito ¿no? sobre todo cuando les falta para pagar el alquiler y le piden a papaíto el dinero que les falta, todo ello sin estudiar una mierda y sin tener trabajo ni alguna intención de buscarlo. Así tambien soy yo independiente. Si quieren presumir de ser tan alternativos que se paguen sus peinados estralafarios y sus modas, con su propio esfuerzo y autosuficiencia, que así es muy fácil ir en contra del sistema. El sistema del que deberían estar en contra sería el suyo propio, si quisieran demostrar ser lo que son o lo que presumen ser.
Y para terminar, me dirijo a vosotros, tribus del S.XXI. No os gusta el royito capitalista de vuestra rica familia, queréis ser independientes y vestir como el conde drácula de resaca o cómo en la época medieval, lo que queráis a mi me es indiferente vuestras vestimentas, muy bien por vosotros. Pero si realmente queréis consideraros libres, intentad ser alguien en la vida, buscaros las habichuelas y demostrar que de verdad sois autosuficientes para todo, así el día de mañana podréis ser alguien sin que nadie os ponga trabas. Pero si empezáis así, intentando chupar del bote todo lo que podáis y más, llegará el día en que todo eso falte y tengáis que bajar del mundo de yupi a la dura realidad. Veréis como cuando llegue este momento qué pronto os despojáis de vuestros disfraces y de vuestros tenedores a modo de piercing.
Un consejo: pantalón + camiseta + zapatillas dentro de lo estéticamente normal = persona normal.
Hasta ahí bien, ahora pasamos a hablar de las tribus URBANAS. Definámoslo...conjunto de personas que proceden de varias familias, vale. Que habitan un poblado o aldea..llamémoslo barrio o distrito, y que están dirigidas por una serie de "cabecillas" de grupo. También suelen tener las mismas creencias y costumbres, cómo no.
Mi definición personal es que son un grupo de gente que presume de que tienen mucha personalidad y el resto de la sociedad NO. Gente independiente y alternativa que sigue sus propias reglas, se consideran gente antisistema y anticapitalista. Vaya retahila de paradojas.
En primer lugar, son gente que se autoencasillan en grupos diversos, algunos ejemplos son los emos (góticos de papá), los propios góticos (véase hijas de Zapatero), etc. Eso mismo es lo que demuestra NULA personalidad, nulísima. Gente que necesita esta dentro de algún grupo determinado y seguir sus normas y pensamientos no está demostrando precisamente mucha autodeterminacion.
En segundo lugar, presumen de ser independientes y alternativos, ¡tócate los cojones! La mayoría de los componentes de estas tribus son hijos de papá, que no han dado un palo al agua en su vida y que lo tienen todo pagado. Sí, muy bien, viven fuera de casa, alternativos, qué mérito ¿no? sobre todo cuando les falta para pagar el alquiler y le piden a papaíto el dinero que les falta, todo ello sin estudiar una mierda y sin tener trabajo ni alguna intención de buscarlo. Así tambien soy yo independiente. Si quieren presumir de ser tan alternativos que se paguen sus peinados estralafarios y sus modas, con su propio esfuerzo y autosuficiencia, que así es muy fácil ir en contra del sistema. El sistema del que deberían estar en contra sería el suyo propio, si quisieran demostrar ser lo que son o lo que presumen ser.
Y para terminar, me dirijo a vosotros, tribus del S.XXI. No os gusta el royito capitalista de vuestra rica familia, queréis ser independientes y vestir como el conde drácula de resaca o cómo en la época medieval, lo que queráis a mi me es indiferente vuestras vestimentas, muy bien por vosotros. Pero si realmente queréis consideraros libres, intentad ser alguien en la vida, buscaros las habichuelas y demostrar que de verdad sois autosuficientes para todo, así el día de mañana podréis ser alguien sin que nadie os ponga trabas. Pero si empezáis así, intentando chupar del bote todo lo que podáis y más, llegará el día en que todo eso falte y tengáis que bajar del mundo de yupi a la dura realidad. Veréis como cuando llegue este momento qué pronto os despojáis de vuestros disfraces y de vuestros tenedores a modo de piercing.
Un consejo: pantalón + camiseta + zapatillas dentro de lo estéticamente normal = persona normal.
martes, 19 de enero de 2010
Un esfuerzo que valdrá la pena
Me ha dado por escribir esta entrada cuando me encuentro justo ahora en la biblioteca, en el típico descansito para descargar un poco.
Sé de muy buena mano cómo os encontráis la mayoría de los estudiantes en este momento, como se teme por no llegar a tiempo, se acumulan los apuntes, se amontonan las letras, etc. Un cúmulo de cosas que parece que va a acabar con nosotros en un momento dado.
La verdad es que no nos falta razón, aunque yo veía normal estas reacciones en la última epoca de instituto, cuando nuestro peor enemigo en ese momento no era el paro, ni Zapatero...se llamaba bachillerato. Eso sí era un suplicio, estudiando y leyendo cosas y más cosas que no te interesaban un bledo. Ahora por lo menos la mayoría de nosotros estudiamos cosas que siempre hemos querido, o que aunque no hayamos querido en un principio vemos que nos gusta, sólo que en estos días no nos gusta nada de lo que vemos, aunque siempre hay excepciones. Además, a la larga todo esto merecerá mucho la pena, sólo hay que tomárselo como un esfuerzo "express" de 2 o 3 semanas, dependiendo el tiempo que os estéis timando, aunque hay gente que tiene ese esfuerzo presente todo el año, sólo que de manera más dosificada.
Aunque yo ahora mismo estoy en un lío, y es que según me he podido informar, el año que viene con el plan Bolonia vuelven a instaurar las pruebas físicas de acceso a la licenciatura en ciencias de la actividad física y el deporte, y no sé que haré cuando llegue junio, a lo mejor intento entrar y todo, pero todavía es temprano para hablar. Intento pensar en ello lo menos posible porque sólo quiero tener en la cabeza en este momento mi licenciatura, la que vuelvo a repetir no quería desde un primer momento pero he conseguido cogerle el gusto, gusto quizás motivado por los buenos compañeros que tengo y que me ayudan en la medida de lo posible (algunos, claro). Compañeros a los que echaré de menos si en el próximo curso vuelvo a Córdoba. Por mi parte haré todo lo que esté en mi mano por permanecer en Granada, claro está.
Quiero decir con todo esto que sé que todo el mundo tenemos preocupaciones aparte de los estudios en este momento, algunas más importantes que otras, pero que debemos saber apartarlas a un lado, como dejándolas en la puerta, y pensar que en este momento sólo hay una prioridad: llegar a ser ALGUIEN, alguien importante, por lo menos que os consideréis importantes vosotros mismos. Ya habrá tiempo el resto del año para pensar en las típicas tonterías: me gusta tal pero no me hace caso, qué voy a hacer el año que viene, etc. Repito, tonterías que ahora no vienen al caso. Ahora tenemos que ser lo más egoistas posibles y pensar sólo en nosotros mismos.
Horas de estudio, de biblioteca, de paseos de apuntes de un lado a otro. Acostarte en la cama y pensar en la lección que te has leído hace una hora. Te rayas porque se te ha olvidado un párrafo y te levantas de la cama a volvértelo a leer, porque si no no duermes tranquilo.
Sí, muchas pamplinas, pero...¿preferíais acostaros sin ninguna preocupación, pero levantandoos al día siguiente a las 7 para ir al andamio, y así durante todo el año con 2 semanas de vacaciones en 365 días? ¿o preferís que sea al revés, 2 semanas de trabajo al año y el resto de vacaciones?
Pues eso gente, a estudiar se ha dicho.
Sé de muy buena mano cómo os encontráis la mayoría de los estudiantes en este momento, como se teme por no llegar a tiempo, se acumulan los apuntes, se amontonan las letras, etc. Un cúmulo de cosas que parece que va a acabar con nosotros en un momento dado.
La verdad es que no nos falta razón, aunque yo veía normal estas reacciones en la última epoca de instituto, cuando nuestro peor enemigo en ese momento no era el paro, ni Zapatero...se llamaba bachillerato. Eso sí era un suplicio, estudiando y leyendo cosas y más cosas que no te interesaban un bledo. Ahora por lo menos la mayoría de nosotros estudiamos cosas que siempre hemos querido, o que aunque no hayamos querido en un principio vemos que nos gusta, sólo que en estos días no nos gusta nada de lo que vemos, aunque siempre hay excepciones. Además, a la larga todo esto merecerá mucho la pena, sólo hay que tomárselo como un esfuerzo "express" de 2 o 3 semanas, dependiendo el tiempo que os estéis timando, aunque hay gente que tiene ese esfuerzo presente todo el año, sólo que de manera más dosificada.
Aunque yo ahora mismo estoy en un lío, y es que según me he podido informar, el año que viene con el plan Bolonia vuelven a instaurar las pruebas físicas de acceso a la licenciatura en ciencias de la actividad física y el deporte, y no sé que haré cuando llegue junio, a lo mejor intento entrar y todo, pero todavía es temprano para hablar. Intento pensar en ello lo menos posible porque sólo quiero tener en la cabeza en este momento mi licenciatura, la que vuelvo a repetir no quería desde un primer momento pero he conseguido cogerle el gusto, gusto quizás motivado por los buenos compañeros que tengo y que me ayudan en la medida de lo posible (algunos, claro). Compañeros a los que echaré de menos si en el próximo curso vuelvo a Córdoba. Por mi parte haré todo lo que esté en mi mano por permanecer en Granada, claro está.
Quiero decir con todo esto que sé que todo el mundo tenemos preocupaciones aparte de los estudios en este momento, algunas más importantes que otras, pero que debemos saber apartarlas a un lado, como dejándolas en la puerta, y pensar que en este momento sólo hay una prioridad: llegar a ser ALGUIEN, alguien importante, por lo menos que os consideréis importantes vosotros mismos. Ya habrá tiempo el resto del año para pensar en las típicas tonterías: me gusta tal pero no me hace caso, qué voy a hacer el año que viene, etc. Repito, tonterías que ahora no vienen al caso. Ahora tenemos que ser lo más egoistas posibles y pensar sólo en nosotros mismos.
Horas de estudio, de biblioteca, de paseos de apuntes de un lado a otro. Acostarte en la cama y pensar en la lección que te has leído hace una hora. Te rayas porque se te ha olvidado un párrafo y te levantas de la cama a volvértelo a leer, porque si no no duermes tranquilo.
Sí, muchas pamplinas, pero...¿preferíais acostaros sin ninguna preocupación, pero levantandoos al día siguiente a las 7 para ir al andamio, y así durante todo el año con 2 semanas de vacaciones en 365 días? ¿o preferís que sea al revés, 2 semanas de trabajo al año y el resto de vacaciones?
Pues eso gente, a estudiar se ha dicho.
sábado, 16 de enero de 2010
Primeras impresiones
Todo el mundo que esté leyendo el blog en este mismo momento y no me conozca, de manera indirecta ya se está haciendo un juicio sobre mí, una especie de idea que quizás (lo más probable) es que no se identifique con la realidad.
De eso vengo a hablar hoy, de esas primeras impresiones que en muchas ocasiones son clave, y que en otras, no obstante, pueden perjudicar seriamente la manera en la que conocemos a otra persona.
Hablando de mi persona en particular, puedo decir que en bastantes ocasiones se han hecho ideas sobre mí que, quizás no suenen bien, pero que en el fondo me han gustado porque así a la hora de conocerme realmente la sorpresa es aún mayor. De mí han llegado a decir perlitas como que parecía un chulo, cuando todo el mundo sabe que no lo soy, lo que soy es un CHULACO.
Bromas aparte, aunque no le demos importancia, estas primeras impresiones pueden marcar un 75 % de la relación. Si alguien no te ha entrado bien de primeras, el cambio que se produce hasta que pueda "caerte bien" es mucho más duradero que el que se produciría con una persona con el que de primeras ya te has echado unas risas. Son cosas bastante obvias, tan claras que no las percibimos, no somos conscientes de que lo que tenemos es solo una impresión sin fundamento, o con fundamento pobre. No estoy diciendo que las tengamos que olvidar siempre, sino que se recomienda, por ética, que en lugar de dejarnos llevar tanto por esto, simplemente hagamos una especie de análisis, y comparemos esa primera impresión con la imagen real, así es como realmente se valora a una persona.
Por eso digo que a mí no me importa para nada que me identifiquen como un chulo a primera vista, porque así cuando la gente me conozca se dará cuenta de muchas cosas, y posiblemente se me aprecie más, o eso espero.
No debemos darle tanto valor a estas cosas, si hay gente para la que este aspecto es el 75 %, para otros es el 100 %, y no hacen un esfuerzo real por conocer a las personas. No tenemos que ser tan "simplones" a la hora de relacionarnos, y más para la gente como yo que está en un momento de cambio de ciudad, de conocer a muchísima gente. Esta temporada no va a durar para siempre, quizás incluso dure menos de lo que esperaba, por eso hay que disfrutar, dejarse llevar y no poner tantas pegas a la gente, no podemos cerrarnos en el grupito. Ya sé que la gente del "grupito" nunca te falla, pero abrir la mente nunca está de más. Aprenderíamos mucho más de lo que pensamos.
Y para la gente que termina las clases el jueves a las 13:00 y coge el bus para su pueblo a las 14:30, un mensajito: espabilad.
De eso vengo a hablar hoy, de esas primeras impresiones que en muchas ocasiones son clave, y que en otras, no obstante, pueden perjudicar seriamente la manera en la que conocemos a otra persona.
Hablando de mi persona en particular, puedo decir que en bastantes ocasiones se han hecho ideas sobre mí que, quizás no suenen bien, pero que en el fondo me han gustado porque así a la hora de conocerme realmente la sorpresa es aún mayor. De mí han llegado a decir perlitas como que parecía un chulo, cuando todo el mundo sabe que no lo soy, lo que soy es un CHULACO.
Bromas aparte, aunque no le demos importancia, estas primeras impresiones pueden marcar un 75 % de la relación. Si alguien no te ha entrado bien de primeras, el cambio que se produce hasta que pueda "caerte bien" es mucho más duradero que el que se produciría con una persona con el que de primeras ya te has echado unas risas. Son cosas bastante obvias, tan claras que no las percibimos, no somos conscientes de que lo que tenemos es solo una impresión sin fundamento, o con fundamento pobre. No estoy diciendo que las tengamos que olvidar siempre, sino que se recomienda, por ética, que en lugar de dejarnos llevar tanto por esto, simplemente hagamos una especie de análisis, y comparemos esa primera impresión con la imagen real, así es como realmente se valora a una persona.
Por eso digo que a mí no me importa para nada que me identifiquen como un chulo a primera vista, porque así cuando la gente me conozca se dará cuenta de muchas cosas, y posiblemente se me aprecie más, o eso espero.
No debemos darle tanto valor a estas cosas, si hay gente para la que este aspecto es el 75 %, para otros es el 100 %, y no hacen un esfuerzo real por conocer a las personas. No tenemos que ser tan "simplones" a la hora de relacionarnos, y más para la gente como yo que está en un momento de cambio de ciudad, de conocer a muchísima gente. Esta temporada no va a durar para siempre, quizás incluso dure menos de lo que esperaba, por eso hay que disfrutar, dejarse llevar y no poner tantas pegas a la gente, no podemos cerrarnos en el grupito. Ya sé que la gente del "grupito" nunca te falla, pero abrir la mente nunca está de más. Aprenderíamos mucho más de lo que pensamos.
Y para la gente que termina las clases el jueves a las 13:00 y coge el bus para su pueblo a las 14:30, un mensajito: espabilad.
domingo, 10 de enero de 2010
Sufrimiento relativo
Si hay algo que caracteriza al ser humano son los problemas. Problemas de todo tipo, desde los más simples como si hay algo preparado para comer mañana, le queda mucho gas a la bombona de butano, etc, hasta los problemas existenciales, aquellos que no pueden dejarte dormir bien alguna que otra noche. Si se llaman existenciales no es por otra cosa que por lo que su raíz indica: existencia.
Existencia...pienso, luego existo, así lo diría Descartes, bueno Descartes más bien lo diría en latín "cogito ergo sum", por lo que se ve parece que pensamos, ¿en qué pensamos?, volvemos al primer párrafo. Constantemente todos nuestros pensamientos nos llevan a más y más problemas, volvamos entonces a los existenciales. Si los problemas simples se dan a diario y pasan desapercibidos, los existenciales aparecen una vez cada cierto tiempo y son los que dejan huella, ¿paradójico, no? Ya mencioné en una de mis primeras entradas aquello de "a donde voy", pensamiento que se nos aparece normalmente en la etapa de finalización del instituto, donde lo que vamos a hacer con nuestras vidas cobra vital importancia.
Hay casos en los que todo parece muy claro, y todo va sobre ruedas, otras en los que no parece muy claro..pero sigue yendo sobre ruedas. Pero también hay casos en los que se tiene todo muy claro, pero siempre hay algo que falla.."no fuí capaz de alcanzar el objetivo", entonces..¿ahora qué? Tomas una decisión y parece que todo va bien: "bah, no es lo que pensaba en un principio pero va de escándalo". Aquí aparece el elemento limitador por excelencia: el dinero. Eres feliz y te desenvuelves con facilidad fuera de tu casa, eres casi independiente, lo que tú pensabas, pero es una decisión caprichosa, para tu familia en tu ciudad natal también podias haber llegado lejos, no deberías haberte marchado.
Problema existencial, estoy bien aquí, quizás hasta me guste lo que estudio, pero no recibo apoyo. ¿Qué haces entonces? ¿acabas el curso y vuelves? ¿en mi ciudad me gustaría tambien estudiar ésto? ¿existen otras variantes en los que podría ser totalmente independiente y feliz a la vez, aunque esto lleve a cabo la paralización de tus estudios?
Yo os digo una cosa: TONTERÍAS. Nos quejamos de que tenemos muchos problemas, estamos agobiados, vaya tiempos tan difíciles...pero una cosa os voy a decir antes de cerrar este artículo. El otro día pasé por la calle pensando en los desdichado que estaba diciendo y en ese preciso momento tropecé con algo, era el tobillo de un indigente, con escarcha en la barba y con dos pares de gorros, me pedía dinero, aquello por lo que me quejo de que poco a poco se limita mi camino. No le pude dar nada, me lo había gastado todo en comprar medio kilo de plátanos.
Lo que os quiero decir con esto...olvidaros de los problemas insignificantes, no sabemos donde vamos concretamente, pero sí sabemos que podemos seguir miles de caminos, que sólo nosotros debemos ser los que lo elijamos y trabajemos y que tenemos muchísimas maneras de no acabar como aquel hombre. Nadie os puede obligar a estudiar nada ni a hacer tal cosa, haced caso solamente a vosotros, a aquello que os hable dentro de vosotros. Ya tenemos una edad, algunos acaban de cumplir los 18, otros, como yo, vamos camino de los 20. Preocuparos solamente de ser felices, haciendo lo que queráis y sin que nada os retenga. Sé que mucha gente, la mayoría más bien, depende al 100 % de su familia en general y de sus padres en concreto, y que todo esto puede sonar a utopía, pero si de verdad queréis algo tenéis que luchar por ello, no estamos como para perder el tiempo, tiempo que pasa muy rápido y que con su transcurso hace que cada vez nos arrepentamos de más cosas, o más bien, de no haberlas hecho.
Así que, por favor, no me lloréis porque el/la novio/a os ha dejado...
Existencia...pienso, luego existo, así lo diría Descartes, bueno Descartes más bien lo diría en latín "cogito ergo sum", por lo que se ve parece que pensamos, ¿en qué pensamos?, volvemos al primer párrafo. Constantemente todos nuestros pensamientos nos llevan a más y más problemas, volvamos entonces a los existenciales. Si los problemas simples se dan a diario y pasan desapercibidos, los existenciales aparecen una vez cada cierto tiempo y son los que dejan huella, ¿paradójico, no? Ya mencioné en una de mis primeras entradas aquello de "a donde voy", pensamiento que se nos aparece normalmente en la etapa de finalización del instituto, donde lo que vamos a hacer con nuestras vidas cobra vital importancia.
Hay casos en los que todo parece muy claro, y todo va sobre ruedas, otras en los que no parece muy claro..pero sigue yendo sobre ruedas. Pero también hay casos en los que se tiene todo muy claro, pero siempre hay algo que falla.."no fuí capaz de alcanzar el objetivo", entonces..¿ahora qué? Tomas una decisión y parece que todo va bien: "bah, no es lo que pensaba en un principio pero va de escándalo". Aquí aparece el elemento limitador por excelencia: el dinero. Eres feliz y te desenvuelves con facilidad fuera de tu casa, eres casi independiente, lo que tú pensabas, pero es una decisión caprichosa, para tu familia en tu ciudad natal también podias haber llegado lejos, no deberías haberte marchado.
Problema existencial, estoy bien aquí, quizás hasta me guste lo que estudio, pero no recibo apoyo. ¿Qué haces entonces? ¿acabas el curso y vuelves? ¿en mi ciudad me gustaría tambien estudiar ésto? ¿existen otras variantes en los que podría ser totalmente independiente y feliz a la vez, aunque esto lleve a cabo la paralización de tus estudios?
Yo os digo una cosa: TONTERÍAS. Nos quejamos de que tenemos muchos problemas, estamos agobiados, vaya tiempos tan difíciles...pero una cosa os voy a decir antes de cerrar este artículo. El otro día pasé por la calle pensando en los desdichado que estaba diciendo y en ese preciso momento tropecé con algo, era el tobillo de un indigente, con escarcha en la barba y con dos pares de gorros, me pedía dinero, aquello por lo que me quejo de que poco a poco se limita mi camino. No le pude dar nada, me lo había gastado todo en comprar medio kilo de plátanos.
Lo que os quiero decir con esto...olvidaros de los problemas insignificantes, no sabemos donde vamos concretamente, pero sí sabemos que podemos seguir miles de caminos, que sólo nosotros debemos ser los que lo elijamos y trabajemos y que tenemos muchísimas maneras de no acabar como aquel hombre. Nadie os puede obligar a estudiar nada ni a hacer tal cosa, haced caso solamente a vosotros, a aquello que os hable dentro de vosotros. Ya tenemos una edad, algunos acaban de cumplir los 18, otros, como yo, vamos camino de los 20. Preocuparos solamente de ser felices, haciendo lo que queráis y sin que nada os retenga. Sé que mucha gente, la mayoría más bien, depende al 100 % de su familia en general y de sus padres en concreto, y que todo esto puede sonar a utopía, pero si de verdad queréis algo tenéis que luchar por ello, no estamos como para perder el tiempo, tiempo que pasa muy rápido y que con su transcurso hace que cada vez nos arrepentamos de más cosas, o más bien, de no haberlas hecho.
Así que, por favor, no me lloréis porque el/la novio/a os ha dejado...
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